miércoles, 11 de marzo de 2015

Pruebas físicas Guardia Civil: Flexiones

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Las oposiciones a la Guardia Civil tienen un componente relativo al estado físico en que se encuentra el candidato. Estas pruebas físicas de la Guardia Civil no son tan duras como pueden ser las que se incluyen en otras oposiciones, pero no por ello requieren de una menor preparación. Esta preparación ha de ser constante durante todo el año, aunque evidentemente se refuerce en las fechas próximas a la celebración de los ejercicios de estas oposiciones, no es posible prepararlas en un corto período de tiempo.




La importancia de la preparación de las pruebas físicas


Las pruebas físicas de la Guardia Civil son cuatro. La primera de ella es la carrera de 1.000 metros, la segunda la carrera de 50 metros lisos, flexión de brazos la tercera y por último la prueba de natación. En estas oposiciones a Guardia Civil todas tienen importancia, por lo que es necesario ir a las pruebas físicas lo más preparado posible. Hay que tener en cuenta que, como en todo ejercicio de oposiciones, no es suficiente con sacar la nota mínima para aprobar la prueba, sino que es necesario conseguir más nota que los demás candidatos de la oposición.

La prueba física de la Guardia Civil de flexión de brazos está destinada comprobar la fuerza muscular que tiene el candidato a funcionario de la Guardia Civil. Principalmente, el objetivo a cubrir en esta prueba es la realización del mayor número de repeticiones, por lo que es especialmente importante haber desarrollado en los entrenamientos fuerza y resistencia. No solo se trata de vencer una resistencia máxima, por tanto no solo hay que desarrollar la fuerza. Si el entrenamiento solo se ocupa de la fuerza, los músculos podrán movilizar mucha carga, pero no poder hacerlo repetidas veces, que es la finalidad de esta prueba física de las oposiciones de la Guardia Civil.

Para poder conseguir esta combinación de fuerza y resistencia requerida en la prueba física de la Guardia Civil relacionada con las flexiones es necesario realizar un calendario de entrenamiento que ayude a conseguir el objetivo. Es necesario comenzar con un acondicionamiento físico general. Una vez que se vaya acercando la fecha de las pruebas, por ejemplo en torno a tres o cuatro meses antes, hay que realizar un aumento del trabajo. En esta fase hay que pasar a un entrenamiento más intensivo. Aproximadamente cuatro o cinco semanas antes de las pruebas hay que pasar a la tercera fase. Aquí hay que tener especial cuidado en no lesionarse. Ya en esta fase es necesario superar el objetivo que está marcado en la prueba, 14 flexiones en el caso de las mujeres y 17 en el de los hombres. En la última semana, justo antes de las pruebas, es cuando comienza la última fase. En este último periodo es muy conveniente reducir el entrenamiento, no hasta el punto de suprimirlo, pero si bajando mucho el nivel de intensidad. Hay que relajarse y prepararse psicológicamente para conseguir el objetivo.

Seguir las pautas de entrenamiento de las pruebas físicas


Siguiendo estas pautas de entrenamiento es posible estar en condiciones adecuadas para aprobar la prueba física de flexiones en las oposiciones a la Guardia Civil. Es muy necesario tener claro el concepto que define esta prueba, la combinación adecuada de fuerza y resistencia. En las fases indicadas, todas tienen un alto nivel de importancia para la consecución del objetivo, pero es quizás la última fase la que no todos realizan. Esto puede provocar, si el entrenamiento intensivo se extiende hasta el día antes de la celebración de las pruebas, que no se esté en condiciones óptimas en el momento de demostrar la fuerza y resistencia que se tiene.

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